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  • Valores ¿definitivos? de los datos anuales de rentabilidad de las obligaciones del estado a 30 años

    Rentabilidad de las obligaciones del estado a 30 años. La controvertida interpretación de los datos  en el cálculo de la tasa de capitalización en las valoraciones para Expropiación Forzosa

     

    Escribo este breve post para comentarte algunas cuestiones derivadas de una interesante conversación que he tenido esta mañana con el responsable de información del departamento de estadística del Banco de España, sobre los datos anuales de rentabilidad de las obligaciones del estado a 30 años.

    Ha sido una conversación larga, en relación con la importante y última modificación legislativa introducida en el Real Decreto Legislativo 7/2015, de 30 de Octubre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbanas, en la que se establece el carácter retroactivo (aunque habrá que determinar hasta qué punto,es decir, a qué expedientes puede afectar y a cuáles no) de la Disposición Adicional Séptima, en la redacción dada por la Ley 37/2015, de 29 de Septiembre, de Carreteras.

    Para ponerte en situación, te recuerdo que el texto de la Disposición Adicional Séptima ha quedado redactado como sigue: “Para la capitalización de la renta anual real o potencial de la explotación a que se refiere el apartado 1 del artículo 36, se utilizará como tipo de capitalización el valor promedio de los datos anuales publicados por el Banco de España de la rentabilidad de las Obligaciones del Estado a 30 años, correspondientes a los tres años anteriores a la fecha a la que deba entenderse referida la valoración.”

    Además, la Disposición Transitoria Tercera del citado Texto Refundido de la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana dice que “Valoraciones: 1. Las reglas de valoración contenidas en esta ley serán aplicables en todos los expedientes incluidos en su ámbito material de aplicación que se inicien a partir de la entrada en vigor de la Ley 8/2007, de 28 de mayo, de Suelo.” (O sea, el 1 de Julio de 2007).

    Como recordarás, publiqué hace unos meses un artículo en relación con la entrada en vigor de la Ley de Carreteras, que instauraba como tipo de interés de capitalización el promedio de los datos anuales de la rentabilidad de las obligaciones del Estado a 30 años publicados por el Banco de España.

    En dicho artículo te decía que, en mi opinión, surgirían graves problemas derivados del paso de un sistema de valoración basado en un tipo de interés publicado mensualmente en el Boletín Oficial del Estado, a otro basado en la publicación estadística del Banco de España, que no tiene la garantía oficial del Boletín Oficial del Estado. (Puedes leerlo aquí).

    Pues bien, ante tu insistencia y la de otros compañeros, que me habéis preguntado durante estos últimos meses sobre el valor de los tipos a utilizar en distintos años, me he decidido a realizar la consulta directamente al Banco de España. Para mi sorpresa, de esta consulta se deduce un resultado sorprendente, y es que la nomenclatura utilizada en las publicaciones estadísticas técnicas del Banco de España no es la misma que la utilizamos en el lenguaje no técnico bancario.

    Te lo explico (o lo intento).

    • De acuerdo con la nomenclatura homogeneizada entre los Bancos Centrales europeos, el dato anual de las rentabilidad de las obligaciones del estado a 30 años es el dato medio del mes de Diciembre de ese año.
    • Este sistema de nomenclatura es habitual en los datos estadísticos del Banco de España. (Por ejemplo, el dato anual de otros parámetros distintos al que aquí nos interesa, publicados por el Banco de España, es el valor que toma dicha variable el 31 de Diciembre o ultimo dato existente del año).
    • Por lo tanto, si buscamos “datos anuales de la rentabilidad de las obligaciones del estado a 30 años” en la web del Banco de España, probablemente lo que encuentres es el dato medio del mes de Diciembre del año buscado. Como este que sigue:

     

    rentabilidad de las obligaciones del estado a 30 años
    Datos anuales según al nomenclatura del Banco de España (NO SON DATOS MEDIOS ANUALES)

     

    En definitiva, como resultado de la consulta que he hecho al Banco de España, te puedo decir que los datos medios anuales de la rentabilidad de las Obligaciones del Estado a 30 años lo encontrarás en el Boletín Estadístico Mensual del Banco de España, en la tabla 22.14, en la columna 18.

    El Boletín Estadístico Mensual del Banco de España incluye las medias anuales de cinco años anteriores, lo que tendrás que tener en cuenta para determinar cuál es el mes que te interesa.

    Vale, vale. Ya voy al grano… Estos son los índices desde el 2005 al 2010

    Rendimiento de las obligaciones del estado a 30 años 2005 2010

    Y estos los índices desde el 2010 al 2015.

     

    Rendimiento de las obligaciones del estado a 30 años 2010 2015

    Como puedes comprobar, estos datos medios anuales no coinciden con los «datos anuales» correspondientes al mes de Diciembre de la tabla de más arriba.

     

     

    Las hojas correspondientes del Boletín Estadístico del Banco de España de donde he obtenido las tablas anteriores los puedes descargar de AQUÍ y AQUÍ.

     

    Pero aún hay más.

     

    Es posible realizar una interpretación más allá de lo comentado hasta aquí. En efecto, aun cuando la norma dice textualmente «datos anuales publicados» de la rentabilidad de las obligaciones del estado a 30 años, es posible que tú interpretes que estos «datos anuales» hay que calcularlos de «fecha a fecha». Si es así, en lugar de un único dato para todo el año en el que corresponda aplicar la valoración, tendrías un dato específico para cada valoración, según su fecha, correspondiente a los «datos anuales publicados por el Banco de España de los tres años anteriores a la fecha de valoración» contados desde el día en concreto en que se fija la fecha de valoración. Si este es tu caso, tendrás que tener en cuenta lo siguiente:

    • Cuál es el último dato publicado por el Banco de España de la rentabilidad de las obligaciones del estado a 30 años, ya que estas publicaciones estadísticas no reflejan valores inmediatos, si no que necesitan un tiempo de «procesamiento» antes de su publicación.
    • Si vas a realizar el cálculo basándote en los datos diarios publicados por el Banco de España, podrás encontrarlos aquí, en formato de hoja de cálculo CSV.
    • Si vas a realizar el cálculo basándote en los datos mensuales, puedes utilizar las mismas tablas anteriores, en las que también figuran datos mensuales, como puedes ver en la siguiente ilustración.
    rentabilidad de las obligaciones del estado a 30 años. Datos mensuales
    Datos mensuales del rendimiento de las Obligaciones del Estado a 30 años

     

     

    En fin, hasta aquí el comentario que quería hacerte sobre este lío creado por la confusión en la nomenclatura de los índices publicados por el Banco de España y lo establecido por la nueva norma legal sobre la rentabilidad de las obligaciones del estado a 30 años.

    Todo esto, por supuesto, sin entrar en el complicado mundo del derecho transitorio y la determinación de a qué expedientes se puede aplicar este tipo y a cuales habría que aplicar el anterior. Lo trataremos en un artículo más adelante.

    Como final una breve reflexión, aunque algo polémica. Imagino que tú, como todos nosotros, hemos pensado que los «datos anuales» a que se refiere la Ley son los datos medios de todos los valores del índice durante el año. Porque claro, habrá quien pueda pensar que a lo que se refiere la Ley coincide con la nomenclatura del Banco de España, con lo que… la polémica está servida.

    En fin. Es tu turno.. ¿qué te parece este aparente confusión?

    Un saludo, y hasta pronto…

  • La STC 141/2014 y los límites en la valoración de fincas rústicas

    La STC 141/2014 y los límites en la valoración de fincas rústicas

     En 2014 comenté en este blog una sentencia que me pareció especialmente importante para quienes trabajamos en valoración de suelo rural.

    Me refiero a la Sentencia del Tribunal Constitucional 141/2014, de 11 de septiembre.

    La cuestión era relevante.

    Y lo sigue siendo.

    La sentencia analizaba, entre otros aspectos, el sistema legal de valoración del suelo rural y el entonces vigente límite que impedía que el factor de localización incrementara el valor obtenido por capitalización en más del doble.

    El Tribunal Constitucional mantuvo el sistema de valoración basado en la capitalización de rentas.

    Pero anuló ese límite máximo.

    Y eso tiene consecuencias prácticas importantes.

    Vamos a verlo.

    ¿Qué se discutía?

    La Ley de Suelo había establecido que los terrenos en situación de suelo rural debían valorarse mediante la capitalización de la renta anual real o potencial, utilizando la que fuera superior.

    Ese valor podía corregirse al alza mediante factores objetivos de localización.

    Pero existía una limitación:

    la corrección no podía superar el doble del valor obtenido por capitalización.

    Ese límite estaba recogido en el entonces artículo 23.1.a del Texto Refundido de la Ley de Suelo de 2008.

    La cuestión era sencilla de plantear.

    ¿Puede una norma fijar un límite máximo a la valoración cuando ese límite impide alcanzar una indemnización razonablemente relacionada con el valor económico del bien?

    El Tribunal Constitucional respondió que no.

    El método de capitalización se considera constitucional

    Este es el primer punto importante.

    La STC 141/2014 no anuló el método de capitalización.

    El Tribunal consideró que, analizado con carácter general y abstracto, el sistema basado en la capitalización de rentas, corregido mediante otros factores, puede proporcionar una relación razonable entre el perjuicio sufrido y la indemnización.

    Esto es importante porque, en su momento, existía una crítica doctrinal considerable al hecho de que la Ley hubiera abandonado el método de comparación para valorar el suelo rural.

    Y yo mismo había sido crítico con esa solución.

    Pero el Tribunal Constitucional consideró que corresponde al legislador establecer los métodos legales de valoración, siempre que no estén manifiestamente desprovistos de una base razonable.

    Por tanto, desde el punto de vista constitucional, el sistema de capitalización se mantiene.

    Y actualmente esa regla se encuentra en el artículo 36.1.a del TRLSRU.

    El terreno en situación de suelo rural se tasa mediante la capitalización de la renta anual real o potencial, utilizando la que resulte superior. 

    Pero el propio Tribunal reconoce un problema

    Aquí está, para mí, una de las partes más interesantes de la sentencia.

    El Tribunal Constitucional admite que un sistema de valoración que parte de la capitalización de rentas puede no reflejar correctamente el valor económico del bien en determinados casos. 

    Y precisamente para corregir ese posible alejamiento existe el factor de localización.

    La localización de una finca también tiene valor.

    No es lo mismo una finca aislada que otra próxima a un núcleo importante de población.

    No es lo mismo una finca mal comunicada que otra situada junto a determinadas infraestructuras o centros de actividad económica.

    Ni es igual una finca situada en un entorno ordinario que otra ubicada en un espacio de especial valor ambiental o paisajístico.

    El problema aparecía cuando la propia Ley permitía tener en cuenta esas circunstancias, pero imponía después un límite máximo a su efecto.

    El Tribunal Constitucional elimina el límite del doble

    Este es el punto central de la sentencia.

    El Tribunal Constitucional declaró inconstitucional y nulo el inciso:

    «hasta un máximo del doble»

    que aparecía en el artículo 23.1.a del Texto Refundido de la Ley de Suelo de 2008. 

    La razón es muy clara.

    Ese límite era un tope fijo.

    Y el Tribunal entendió que no estaba suficientemente justificado.

    Además, podía provocar que, en determinados casos, la valoración obtenida no guardara una relación razonable con el valor económico del bien.

    Por eso concluyó que ese límite podía impedir el necesario equilibrio entre el perjuicio causado por la expropiación y la indemnización correspondiente. 

    Desde mi punto de vista, esta es la consecuencia más relevante de la sentencia para quienes hacemos valoraciones.

    La Ley puede establecer un método.

    Puede establecer fórmulas.

    Puede establecer criterios.

    Pero un límite rígido que impida alcanzar una valoración razonable del bien plantea un problema distinto.

    ¿Significa esto que el factor de localización puede aplicarse sin límite?

    Aquí conviene ser preciso.

    La STC 141/2014 eliminó el límite legal máximo del doble.

    Pero eso no significa que cualquier incremento esté justificado.

    Ni significa que el factor pueda utilizarse libremente para obtener el resultado que nos interese.

    El vigente artículo 36 TRLSRU exige que la corrección se base en factores objetivos de localización.

    Y exige además que su aplicación y ponderación estén justificadas en el expediente de valoración.

    Por tanto, desaparece el límite máximo fijo.

    Pero no desaparece la necesidad de justificar técnicamente la corrección.

    Todo lo contrario.

    Cuanto más importante sea el incremento obtenido por localización, más importante será explicar de dónde procede.

    ¿Y qué pasa con el Reglamento?

    Aquí tenemos una situación peculiar.

    El artículo 17.2 del Reglamento de Valoraciones todavía conserva literalmente la referencia a que el factor global de localización no podrá ser superior a dos.

    Sin embargo, ese límite reproduce precisamente el tope que fue declarado inconstitucional por la STC 141/2014.

    Y el vigente artículo 36 TRLSRU ya no lo recoge.

    Por eso, como ya he explicado al tratar específicamente el factor de localización, no considero correcto aplicar actualmente ese valor 2 como un límite máximo absoluto.

    Las fórmulas reglamentarias siguen siendo útiles para calcular los factores de localización.

    Pero el antiguo tope debe interpretarse a la luz de la sentencia constitucional y de la legislación vigente.

    ¿Valor legal o valor de mercado?

    Esta sentencia también plantea otra cuestión interesante.

    La valoración legal del suelo rural y el valor de mercado no son necesariamente la misma cosa.

    El Tribunal Constitucional no establece que la indemnización expropiatoria tenga que coincidir siempre con el precio que podría obtenerse en una compraventa.

    Lo que exige es que exista un proporcional equilibrio entre el valor económico del bien y la indemnización. 

    Es una diferencia importante.

    En expropiación no elegimos libremente el método de valoración.

    Tenemos que aplicar el sistema legal.

    Y en suelo rural ese sistema parte de la renta de la explotación.

    Ahora bien, el sistema debe permitir llegar a un resultado razonable.

    Precisamente por eso la sentencia considera inconstitucional un límite rígido que pueda impedirlo.

    Los votos particulares también son interesantes

    La sentencia no fue unánime en todo.

    Hubo magistrados que discreparon del criterio de la mayoría y cuestionaron con bastante más intensidad el sistema de valoración basado exclusivamente en la capitalización.

    Uno de los votos particulares defendió que el sistema podía vulnerar la garantía del derecho de propiedad al no permitir alcanzar en determinados casos una indemnización proporcionada al valor real del terreno. 

    Otro voto particular, suscrito por varios magistrados, insistió en la necesidad de garantizar el principio de indemnidad y cuestionó la separación entre valor legal y valor económico del bien. 

    No es la doctrina de la sentencia.

    Pero merece la pena conocerla.

    Sobre todo porque refleja una discusión que sigue apareciendo en muchos expedientes: la distancia que puede existir entre el valor resultante de la aplicación estricta de la norma y otros indicadores económicos de la finca.

    ¿Qué implica esto en una valoración?

    Desde el punto de vista del técnico, yo sacaría varias consecuencias.

    La primera es que el método legal de capitalización debe aplicarse correctamente.

    No tiene sentido discutir el resultado si antes no hemos justificado bien la renta, los costes, el tipo de capitalización o la renta potencial.

    La segunda es que el factor de localización no debe tratarse como un añadido menor.

    Puede tener una incidencia importante en el valor final.

    Y debe estudiarse.

    La tercera es que ya no existe un límite legal máximo del doble.

    Por tanto, si el cálculo del factor de localización conduce a un resultado superior a 2 y está correctamente justificado, no debería reducirse automáticamente por aplicación de aquel antiguo límite.

    Y la cuarta es quizá la más importante.

    Una valoración no debería limitarse a introducir cifras en una fórmula.

    Debes justificar por qué utilizas cada dato.

    Y debes explicar qué efecto tiene sobre el valor final.

    Conclusión

    La STC 141/2014 no declaró inconstitucional el sistema de valoración del suelo rural mediante capitalización de rentas.

    Sí declaró inconstitucional el antiguo límite que impedía que el factor de localización incrementara el valor en más del doble.

    Y lo hizo por una razón importante: un límite fijo puede impedir que la indemnización guarde una relación razonable con el valor económico del bien. 

    Actualmente, el artículo 36 TRLSRU ya no contiene ese límite.

    Por tanto, cuando prepares una valoración de suelo rural para expropiación, no deberías aplicar mecánicamente un máximo de 2.

    Pero tampoco debes interpretar la desaparición del límite como una libertad para incrementar el valor sin justificación.

    El factor de localización tiene que responder a circunstancias objetivas.

    Y esas circunstancias deben quedar explicadas en el expediente.

    Al final, volvemos siempre a lo mismo.

    Una buena valoración no consiste solo en calcular. Consiste en justificar.

  • 3 aspectos cruciales en la valoración de una plantación de olivar de una finca rústica

    Valoración de una plantación de olivar: 3 aspectos cruciales

    Voy a repasar en este artículo los 3 puntos más importantes que siempre tengo en cuenta a la hora de plantear la valoración de una plantación de olivar en una finca rústica.

    Estos aspectos son importantes sea cual sea el método de valoración que emplees, ya que, aunque tienen una influencia mayor en el caso de la valoración por capitalización de rentas, el método de comparación también exige tener en cuenta las características agronómicas de las fincas de referencia con respecto a la que se valora.

    El precio del producto.

    Debo tener en cuenta, en primer lugar, el destino de la producción, si es para verdeo o para almazara.

    En el caso del verdeo, los ingresos pueden ser mayores, aunque también resultan más costosos los gastos de producción, En concreto me refiero a la recolección. Estas condiciones pueden variar en función de la zona o comarca.

    En ambos casos, el factor crucial es la ventana temporal que empleamos para determinar el precio de venta y, por tanto, los ingresos medios anuales.

    valoración de una plantación de olivar

    Fuente: Ministerio de Agricultura

    En la tabla anterior te muestro la evolución del precio de aceite de oliva virgen en los últimos diez años. Son datos estadísticos del Ministerio de Agricultura a nivel nacional, y sin desagregación a nivel del tipo de aceite virgen, por lo que te ruego seas muy prudente en su utilización en una valoración. Sin embargo, me sirven para ilustrarte la importancia de la ventana temporal.

    Si elegimos tomar un periodo de cinco años para el cálculo del precio medio del aceite percibido por las agricultores, obtendremos un valor de 204,56 €/100kg. Esta cifra aumenta hasta los 242,03 €/100 kg en el caso de que estimemos una ventana temporal de 10 años. Una diferencia de 37,47 €/100 kg en el precio pagado al agricultor que puede tener una influencia determinante en la cuenta de la Renta de la explotación que hemos de obtener  en el caso de la valoración por el método de capitalización de rentas.

    Una opción aceptable desde el punto de vista estadístico, aunque no tanto desde la perspectiva agraria, en mi opinión, es la eliminación de los valores más altos y bajos de la serie, en el caso de una ventana temporal amplia. De esa manera, eliminaríamos de la serie los valores de 2011 y 2006, obteniendo un precio medio anual de 236,31 €/100 kg.

     

    Las subvenciones a las que tiene derecho la explotación

    El artículo 23 de la actualmente vigente Ley del Suelo, establece que el valor de capitalización del rendimiento de la explotación «Incluirá, en su caso, como ingresos las subvenciones que, con carácter estable, se otorguen a los cultivos y aprovechamientos considerados para su cálculo«. 

    La inclusión de las subvenciones es una cuestión de sentido común en la actual coyuntura económica agraria, en la que los marcos presupuestarios para las subvenciones agrarias se van sucediendo ininterrumpidamente desde 1962 en la Comunidad Europea.

    Por ello, yo incluyo las subvenciones de la Política Agraria Común como un ingreso más en la cuenta de ingresos – gastos de la explotación para su capitalización, sin tener en cuenta el periodo o etapa presupuestaria en que nos encontremos (2014 – 2020 a la hora de escribir este artículo). Esto es así por dos motivos:

    1. Las subvenciones de la Política Agraria Común no se van a suprimir, como eje central que son de la institución europea.
    2. La subvención de la Política Agraria Común está incluida en la conformación del valor real de las fincas en el libre mercado: «el precio es con subvención o sin subvención«.

    Por lo tanto, en la valoración de una plantación de olivar en una finca rústica siempre tengo en cuenta, cuando existen, las subvenciones existentes de la Política Agraria Común.

    La localización geográfica del olivar

    Este aspecto es de especial importancia desde mi punto de vista.

    En el caso de las valoraciones por comparación, es evidente que tendremos que tener en cuenta la posición geográfica de la finca que estemos valorando en relación con las de comparación, según se encuentren a más o menos distancia del centro de producción del producto (aceituna o aceite), plantas de encurtidos o almazaras.

    En el caso de las valoraciones por capitalización de rentas, si seguimos el sistema establecido en el actualmente vigente Reglamento de Valoraciones de la Ley del Suelo, tendremos que tener en cuenta la localización al calcular el factor FI de localización, en el caso de que sea procedente por la situación de la finca.

    Pero es que, además, también podremos hacer que la localización de la finca influencie directamente el valor de capitalización, disminuyendo de los gastos de la explotación dos partidas clave en el caso del olivar:

    • el coste del transporte hasta la planta de procesamiento.
    • el coste de recogida, que será algo menor en algunos casos en aquellas comarcas puramente olivareras.

    Ahora es tu turno.

    ¿Crees que existe algún factor más que también tenga una influencia importante en la valoración de una plantación de olivar de una finca rústica?

     

     

     

  • El valor de las fincas rústicas en España, sin descuento

    Esta entrada del blog sobre la bajada del valor de las fincas rústicas en España, está en relación con el titular aparecido en en el diario Expansión del 25 de Enero de 2013, en el que se ponen de manifiesto el enorme descuento aplicado a cuatro fincas rústicas, en distintos lugares de la geografía de nuestro país.

    Sin embargo, y dejando de lado la posibilidad de que sea un artículo patrocinado por las propias inmobiliarias, creo que es importante realizar alguna precisión sobre este tema.valor de las fincas rústicas

    La realidad es que el precio de los terrenos rústicos en España no ha bajado ni mucho menos en la proporción que se insinúa en esta publicación. Lo digo por conocimiento de causa, ya que por mi trabajo habitual tengo oportunidad de conocer la realización de algunas operaciones de compra venta, y puedo asegurar que, aunque la crisis ha afectado a los precios, no tanto como podría parecer. En este sentido, mi impresión es que la falta de concreción del futuro de la PAC es un factor que está afectado en mayor grado a la fijación de los precios.

    Pero además de mi opinión personal, podemos recurrir a valores oficiales, que son tan apreciados en un país como el nuestro. Así, en el informe de Precios anuales de la Tierra de 2011 se ponía de manifiesto cómo, a precios constantes, la bajada de precios del suelo rústico tan sólo alcanza un 1,6%. Si analizamos más pormenorizadamente los resultados de esta encuesta, podemos ver cómo, salvando algunos aprovechamientos muy concretos, en general el precio de la tierra se mantiene, e incluso sube en muchos casos. Mi impresión es que cabe esperar una tendencia muy similar en los resultados del 2012.

    Las cuatro fincas que nos presenta Expansión tienen como característica común el que son de gran superficie, que su aprovechamiento principal es el cinegético o de recreo, siendo el puramente agropecuario secundario, y que cuentan con una o varias viviendas «de lujo», la cuales tienen un importante componente en la formación del precio y, en este caso, del «descuento».

    Foto: Javier Almagro

  • El mundo de la valoración rústica

    Querido amigo y navegante, bienvenido a este nuevo blog que acabo de comenzar. Si has llegado hasta aquí, quiere decir, casi en un 99% de probabilidad, que quieres comprar o vender una finca, o que estás afectado por una expropiación forzosa.

    Si es así, te ruego que te liberes de tus prejuicios al respecto, porque vamos a iniciar el azaroso camino de la valoración rústica, que como «todo el mundo sabe», es cualquier cosa, menos claro y transparente.

    Es probable que, ante la necesidad de vender tu finca rústica, o como consecuencia de una expropiación, te hayas puesto en marcha, a ver «a cuanto se paga la fanega en la zona». Muy bien, es un dato interesante, y todo lo que puedas recabar de las «malas lenguas» de la comarca pueden darnos alguna pista, aunque no necesariamente que tenga que ver con el valor final de tu finca.

    Te cuento un ejemplo. Hace unos meses, a final del 2011, recibí el encargo de un cliente de valorar una finca rústica, ya que tenía la intención de venderla. Se trataba de una parcela heredada de su padre, por lo que quería saber realmente cuánto podía pedir por ella, ya que la cantidad que le decían los lugareños le parecía muy poco.

    «Obviamente – me decía- con la situación de crisis, no espero que la finca alcance el valor de hace unos años, pero lo que me dicen me parece realmente poco».

    De manera que, siguiendo el método que iré exponiendo en las páginas de este blog, me di una vuelta por la finca, tomé los datos que necesitaba, y una vez terminado el procedimiento de valoración, obtuve una cantidad que aumentaba en bastante el precio que se comentaba en la zona. Digamos que, si en mi valoración se obtenía un valor unitario de 5.000 euros por fanega de tierra, en la comarca se comentaba que «hace tiempo que no se hacen operaciones por encima de los 2.800 euros por fanega.

    Una considerable diferencia.

    A mediados de este año, unos seis meses después de mi valoración, mi cliente ha vendido su finca por 4.600 euros por fanega.

    Es el precio acordado el da el valor de la finca rústica. Sin embargo, nuestra valoración se acercó bastante a lo finalmente pactado.

    En el caso de expropiaciones, la valoración es mucho más importante, ya que no existe un escenario de libertad entre las partes para llegar a un acuerdo. Es el Estado, con toda su fuerza, el que impone la expropiación. También lo veremos en su momento.

    Ahora, vamos a hacer una primerísima aproximación, que únicamente nos servirá para confirmar algo que seguramente ya sabemos: en el entorno de valores en el que se mueve nuestras tierras.

    Para ello, necesitamos conocer el valor del arrendamiento de tierras en la zona. Cuando digo arrendamiento, es alquiler puro y duro. No me vale la aparcería ni cualquier otro sistema de los que aún perduran en nuestra país. Lo mejor es que conozcamos a algún arrendador o arrendatario, y le preguntemos directamente cuánto cobra-paga por labrar la finca.

    Vamos a tomar un valor de arrendamiento de 250 €/Ha.año (doscientos cincuenta euros por hectárea al año).

    Ahora, nos vamos a los datos del tipo de interés del mercado interbancario de entre dos y seis años. Cogemos el último dato que haya disponible.

    Vaaaale. Esto es fácil: simplemente pinchamos aquí. Se nos abrirá una página web donde obtenemos un cuadro, como en la imagen que pongo a continuación, del que debemos seleccionar un valor. Tomaremos en este caso el de Agosto de 2012, cuyo tipo de interés de entre 2 y 6 años (sexta columna), es de 4,705%.

    valoración rústica

    Pues ya está. Hacemos una división: 250 / 0,04705 = 5.313,49 €/Ha.

    Por supuesto, esta es una primera aproximación, en la que no hemos tenido en cuenta las características específicas de la finca, su situación, localización geográfica, instalaciones, mejoras, etc…

    Si realmente necesitas hacer la valoración específica de una finca, te recomiendo mi e-book sobre el tema: Valoración de finca rústica. Caso nº 1, en el que te guío paso a paso en todas las tareas para obtener un valor justificado, que puedas defender con motivación.